Pin-up #40: Ada del Pilar Ortiz - 22/mayo

Pin-up #40: Ada del Pilar Ortiz – 22/mayo

22 de mayo de 2019, 6:30pm
c/Sol esquina Barbosa, VSJ
(junto a la Escuela Lincoln)

Los Pin-up son una combinación entre una presentación de trabajo en proceso, una tormenta de ideas y una crítica colectiva.

En esta ocasión, invitamos a la artista Ada del Pilar Ortiz a compartir su práctica y procesos de trabajo que ha estado desarrollando durante su actual residencia en Área – lugar de proyectos en Caguas.

Como un ideal que existe en la imaginación, el hogar tiene muchos y variados significados simbólicos integrados en el diseño físico de la casa, proyectados en ellos a través de los fundamentos en las que se desarrollan nuestras vidas. El paisaje, la ubicación geopolítica, las personas que viven con nosotros y las posesiones materiales con las que amueblamos nuestro hogar son aspectos esenciales del lugar donde vivimos. Las interacciones complejas con todos estos elementos dan definición al hogar y a nosotros. Por lo tanto, nosotros y nuestras experiencias quedan impregnadas en el habitáculo doméstico que reconocemos como nuestra casa. Para bien o para mal, por presencia o por ausencia, es un punto de referencia crucial para entender nuestra posición en el tiempo. En la búsqueda de extraer y preservar estas impregnaciones, acudir a la función de materializar la historia de un hogar y los rastros de los individuos que han transitado en ella se convierte en el asunto principal. Concretarlo desde las experiencias de un lugar en ruinas, desuso o abandono es más complejo, pues aquello que estuvo impregnado en un momento dado se encuentra intangible. Sólo existen fragmentos, pedazos, en ocasiones una totalidad, sin embargo comparte una formalidad al igual que una casa intacta. Para poder sacar estas impregnaciones, se necesita recuperar lo que se encuentra en último plano. En las capas de las paredes, por ejemplo, es donde se cobijan, duermen y fosilizan las marcas imperceptibles de aquellos quienes residieron en el espacio. Es allí donde han sobrevivido, y desde ese mismo espacio se arrancan, materializándose en una membrana que se convierte en la piel del hogar y en el espacio negativo de ella.

Bruce Nauman habla sobre el espacio negativo como: “[…] the underside and the backside of things. In casting, I always like the parting lines and the seams–things that help to locate the structure of an object, but in the finished sculpture usually get removed. These things help to determine the scale of the work and the weight of the material. Both what’s inside and what’s outside determine our physical, physiological and psychological responses–how we look at an object.” Por lo tanto, en el momento de desollar el contenido de la estructura durante el proceso plástico -a través del uso de fibra y goma líquida- el interior se ha convertido en el exterior. La ausencia se convierte en presencia, el vacío se transforma en materia, la materia es el molde y este es en donde nos hemos formado. Al las membranas ser desplazadas y reconfiguradas en un espacio alterno, se forma un diálogo en torno a la rememoración de su contenido intangible. Su ambigüedad pudiera hablar de absolutamente todos y a su vez de una experiencia singular.